
Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.
Y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así es que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
uno aprende y aprende...
Y con cada día uno aprende...
Según he leido, este poema, durante mucho tiempo, ha sido atribuido erróneamente a Jorge Luis Borges, cuando su verdadera autora es Veronica Shoffstall, pero hay mucha polemica a ese respecto, incluso hay quien dice que es anónimo. De cualquier forma, ahi lo dejo....
2 comentarios:
Qué importa de quien sea, como tú haces, lo importante es dejarlo ahí
gracias por pasearte por mi blog,
Una servidora se identifica en esos versos que dicen:
"Así es que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
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